Una vez que los equipos se sienten cómodos utilizando las notas y la búsqueda, el siguiente paso suelen ser los flujos de trabajo.
Los flujos de trabajo contribuyen a automatizar las tareas recurrentes que se producen después de las reuniones o a intervalos periódicos. Los equipos pueden empezar con plantillas o crear flujos de trabajo utilizando prompts conversacionales y un generador visual.
Algunos equipos utilizan los flujos de trabajo para enviar resúmenes tras las reuniones y asignar tareas de seguimiento. Otros los emplean para actualizar sistemas como Salesforce, tramitar aprobaciones, generar informes semanales o preparar resúmenes de reuniones recurrentes.

Los flujos de trabajo también pueden vincularse directamente a las reuniones, es decir, una sincronización recurrente con el cliente o una revisión de proyecto puede activar automáticamente los siguientes pasos cuando finaliza la reunión.
Tras una reunión con un cliente, ZoomMate puede resumir el debate, redactar un correo electrónico de seguimiento, actualizar los registros en el CRM y preparar una presentación preliminar para la próxima revisión. Un equipo de proyecto puede generar automáticamente actualizaciones de estado y asignar tareas en función de las decisiones tomadas durante una reunión de planificación.
El objetivo no es automatizar cada parte de la jornada laboral, sino reducir el trabajo de coordinación repetitivo que suele consumir tiempo entre conversaciones.